El Milagro Salteño

El tiempo del Milagro de Salta inicia aproximadamente un mes antes de la novena, periodo en el cual todos los días se realizan misas en la Catedral, a las que asisten organizaciones públicas, instituciones privadas, colegios, universidades y otras organizaciones.

Fiesta del Milagro en Salta

Fiesta del Milagro en Salta

La novena se inicia el 6 de septiembre, el día 13 está dedicado a la natividad de María, el 14 a la exaltación de la Cruz y el 15, último día del novenario, dedicado a la Solemnidad del Señor del Milagro, las dos santas imagenes de Cristo y la Virgen recorren las calles de la ciudad de Salta junto a miles de seguidores, oriundos de la ciudad así como visitantes de regiones cercanas que se suman a la procesión.

Debido a que la capacidad de la Catedral salteña se ve superada ampliamente por los fieles en estos días, es habitual ver la plaza 9 de Julio repleta de personas, muchos de ellos rezando, esperando su oportunidad para ingresar al menos un instante al santuario. Se pueden observar allí mujeres embarazadas, ancianos, niños, personas enfermas, todos ellos esperanzados por el amor de la Virgen y Cristo.

La historia del Milagro de Salta

La vieja tradición dice que entonces obismo Francisco de Victoria, encontrado en España, envió como obsequio a la iglesia de Salta un bello santo Cristo. La figura llegó junto a otra de la imagen de la Virgen del Rosario, al puerto de El Callao, Perú.

La gente de El Callao vio llegar las figuras dentro de dos cajones flotando sobre las aguas del Pacífico. Nunca se supo del barco ni su tripulación. Afortunadamente, los cajones tenían indicado su destino: la ciudad de Salta, Argentina. Cuando el envío llegó a Salta, se ubicó la imagen de Cristo en el Altar de las Ánimas, dónde quedó durante 100 años, prácticamente en el olvido.

En el año 1592 comenzaron varios terremotos que sacudieron la zona. Varias ciudades quedaron destruidas, otras, como la capital provincial, evidenciaba mucha destrucción parcial. Gente de toda la provincia marchó desolada hacia la plaza. Dentro del tabernáculo, la imagen de la Virgen se había caído de su hornacina, en actitud suplicante.

Fue en ese momento cuando el padre José Carrión sintió una voz. La misma le decía que hasta que no saquen en procesión al Santo Cristo abandonado, no cesarían los terremotos. Fue así que, en medio de terremotos, sucedió la primera procesión dónde una multitud clamó misericordia.

Entre aquellos participantes de la procesión de 1692, incluyendo al Cristo y la Virgen, se selló el Pacto de Fidelidad, que año tras año renovamos. Los habitantes del interior de la provincia llegan a pie, trayendo sus imágenes. También se acercan creyentes de todo el país para visitar a la inmaculada Virgen de Salta, en el cerro.

Las figuras del Cristo y la Virgen, luego de la renovación del Pacto de Fidelidad anual, regresan a la Catedral, acompañados por una lluvia de pétalos de claveles rojos, blancos y rosados que caen desde el campanario, mientras los pañuelos blancos de los fieles las despiden.

One Comment

  1. Walter Reyna

    Extraordinaria experiencia, miles de personas en una energia que nunca vi en mi vida, recomiendo mucho viajar a Salta durante el Milagro!

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